El día de tu boda querrás estar radiente y perfecta. Por eso lo ideal es que acudes a una maquilladora profesional, y que le recuerdes que para salir bien en las fotografias necesitas un maquillaje neutro.
El maquillaje con efecto mate, además de fijarse mejor a la piel, proporciona un toque sofisticado y elegante al rostro. Siguiendo unos trucos conseguirás borrar los brillos de la cara sin restar un ápice de luminosidad al cutis.
Además, esos brillos y reflechos no sólo son el horror de las chicas en la adolescencia ya que las glándulas sebáceas funcionan en pleno rendimiento, también el de las mujeres de piel grasa o mixta.
Crema seborreguladora. El primer paso es extender sobre el rostro una hidratante ligera que regule el exceso de grasas. Ponerte un maquillaje antibrillos que sea el más adecuado para tu piel. Las más efectivas son las fórmulas sin aceites de acción matificante. La mayoría de estos productos contienen activos absorbentes, como el coalín o el óxido de zinc.
Camuflar las imperfecciones. Para ello no intentes tapar los granitos o las rojeces con una cantidad extra de maquillaje. Obtendrás un resultado más natural cubriendo las imperfecciones con un corrector.
Polvos traslúcidos. Son indispensables porque, además de sellar el maquillaje, previenen la aparición de los brillos. Extiende una ligera capa de estos polvos, únicamente por la zona “T” del rostro, la más propensa a los inoportunos brillos, evitando el contorno de los ojos para no marcar las pequeñas arruguitas de la zona. Si los aplicas con una esponjilla o con una borla, en lugar de con la brocha, cumplirán mejor con su cometido.
Y el toque maestro: Date un toque de iluminador en lo más alto de las cejas, en el hueso del pómulo y sobre el arco del labio superior.