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Curso de fotografía 1.6. Lenguaje fotográfico


Bloque 1, capítulo 6. El lenguaje fotográfico y la narrativa visual.

Narrativa visual. Objetividad/subjetividad del acto fotográfico.

   Como cualquier otro medio de expresión, artístico o no, la fotografía tiene su propio lenguaje con sus propias reglas y particularidades. Aprender a leer este lenguaje es tan importante como aprender a usarlo, pues es la herramienta que nos va a permitir transmitir nuestras impresiones, nuestras opiniones, nuestros anhelos y pasiones, nuestra visión en definitiva, a través de la fotografía.

   Puesto que a la hora de tomar una fotografía se inicia un proceso en el que a través de medios mecánicos, ópticos, electrónicos, químicos y ahora en la época digital hasta procesos informáticos la realidad es sucesivamente transformada por los distintos elementos de nuestra cámara, es de lo más útil aprender y comprender este lenguaje para controlar a nuestro favor estas modificaciones inherentes al medio fotográfico. Ya se que esto está empezando a sonar farragoso, pero estoy seguro de que si has llegado leyendo y siguiendo hasta aquí el curso de fotografía, algo de interés tendrás.

Como transmitir mis ideas con una fotografía

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   Uno de los comentarios más habituales de mis clientes cuando les entrego mis trabajos es aquello de que “qué bien he sabido captar su personalidad”, o “que mis fotos transmiten mucha alegría”. Como es eso precisamente lo que intento hacer, pues como te imaginarás doy saltos de alegría por dentro cuando te dicen algo así. Especialmente cuando estás tratando con los recuerdos de la vida de familias completas, transmitir la personalidad de las personas es muy importante.

   Pero claro, conseguirlo no es tan fácil como mirar por el visor y apretar el botón de disparo. O gastarte 10.000€ en equipo. “Con ese camarón cualquier hace buenas fotos”. Buenas fotos puede que si, pero para hacer fotos que te hagan llorar quizás hace falta algo más de esfuerzo y trabajo.

   Y es que es precisamente mucho trabajo y muchas horas de estudio lo que te va a permitir sacar partido de tu cámara. De ahí la importancia de conocer el lenguaje con que tu cámara habla.

   El primer consejo que te puedo dar para transmitir tus ideas es tener claro la idea que quieres transmitir. Parece una obviedad, pero es el primer paso que mucha gente no tiene claro. Lo primero es fijar el qué, de forma concreta. No basta con decir, quiero fotografiar el amor. Que está bien, pero eso solo te va a llevar a fotografiar a parejas besándose. Tienes que ir mucho más allá y ser más específico, buscar una serie de elementos por los que estés especialmente interesado. Por ejemplo: esta semana voy a fotografiar miradas de enamorados. O voy a explorar la relación de las parejas que se conocen desde hace solo un mes, por decir algo. Ahí ya tienes un punto interesante por el que empezar.

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   También te digo que si jamás has estado enamorado, te va a costar mucho trabajo tratar un tema así. O dicho de otra manera, es necesario que te apasione ese tema. Por ejemplo, un conocido mio es un apasionado de esos molestos insectos que pululan por jardines y huertos. Dedica todo su tiempo a fotografiar con sus lentes macro mosquitos, pulgones, garrapatas y todo tipo de bichos repugnantes. Y lo hace muy bien, porque le apasiona.

Ansel Adam decía: ”Hay dos personas en cada fotografía: el fotógrafo y el espectador.” . Es por eso que los grandes fotógrafos eran personas con grandes personalidades.

Si no hay nada dentro de ti que quieras transmitir, no hay nada que merezca la pena que fotografíes.

Vias en Alguazas
Vias de Alguazas. Tomada con una cámara compacta de 2 megapíxeles, trepidada a propósito.

   Quizás pienses que para qué tanta filosofía ni historias, si total tu haces fotos por instinto, que a ver cuando empezamos con el iso y los hdrs. Pues hombre, yo siempre he dicho que hacer las cosas bien cuesta a la larga menos trabajo que hacerlas mal, así que ya que estás por aquí, ¿porqué no empezar un camino en el que aprendas a saborear una estética fotográfica diferente? Hay millones de cursos y tutoriales sobre como conseguir que la gente haga WOW con alguna de tus fotos, pero te aseguro que en poco tiempo te cansarás de aplicar filtros en photoshop a fotografías mediocres, porque reconócelo, si estás por aquí leyéndome es que ya estás en el punto en el que te está empezando a dar vergüencilla enseñar algunas de tus fotos.

   La democratización de la fotografía, y la democratización de la publicación de fotografías -no hay más que ver cualquier muro de Facebook o instagram- ha trastocado este lenguaje de comunicación. Ha evolucionado para reflejar la celeridad de nuestra sociedad y su individualidad. No es bueno ni malo en si mismo. Pero ahora cualquiera puede comunicar y transmitir a todo el mundo, publicamos nuestras vidas a través de nuestras fotografías. Y podemos usar un lenguaje vulgar y soez, o podemos hablar con educación y elegancia.

   La composición, los volúmenes, las dimensiones, el color, el ángulo, el ritmo, la velocidad de disparo… hay decenas de elementos que componen el lenguaje fotográfico. Espero que poco a poco los vayamos conociendo!

¿Qué es la narrativa visual?

Una imagen vale más que mil palabras.

Pues efectivamente, con una sola foto se pueden contar muchas cosas, con una significado claro e inequívoco, o de forma ambigüa:

prebodas en la playa

   Con una imagen puedes contar el amor, el odio, la alegría, la tristeza pero también la pureza, la elegancia o el caos.

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   Contar una historia con fotos tiene un problema: que para lo que a ti es una historia, para el resto de espectadores puede ser solamente una serie de fotografías que no les digan nada. La subjetividad con que el fotógrafo vive una experiencia hace que identifique ciertas escenas con momentos de su vida y sus experiencias, que no necesariamente han de ser comunes a todo el mundo. Si tu espectador no vivió esa experiencia, no te extrañes si tu foto no le dice nada. Una forma de evitar esto es aumentando las posibilidades de reconocimiento de la historia, fotografiando escenas comunes que todo el mundo haya podido vivir. Claro que si haces esto, estás dejando de lado tu propia personalidad. Si no buscas el halago fácil ni estás haciendo un encargo profesional, fotografía lo que a ti te impacte o te mueva por dentro, aunque seas la única persona en el mundo que lo comprende.

   Voy a dejar que Henri Cartier Bresson lo cuente con sus propias palabras:


   El relato fotográfico involucra una operación conjunta del cerebro, del ojo y del corazón. El objetivo de esta operación es representar el contenido de algún hecho que está en proceso de desarrollarse y con ello comunicar una impresión.[…] Las “cosas tal como son” son tan abundantes como materia fotográfica, que un fotógrafo debe estar prevenido contra la tentación de querer captarlo todo. Es esencial extraer la materia prima de la vida, extraer y extraer, pero hacerlo con discriminación. Mientras esté trabajando, un fotógrafo debe tener la conciencia precisa de lo que intenta hacer. Ciertas veces uno tiene la sensación de haber logrado ya la fotografía que expresa con mayor garra que las anteriores una situación o escena determinada; no obstante, continúa disparando compulsivamente el obturador porque no puede de antemano estar seguro del modo preciso en que va a desenvolverse dicha escena.[…]

   Nosotros, los fotógrafos, tenemos que enfrentarnos a cosas que están en continuo trance de esfumarse, y cuando ya se han esfumado no hay nada en este mundo que las haga volver. […] Pero para los fotógrafos lo que pasó, pasó para siempre. De esta certidumbre nacen los temores y la fuerza de la profesión. No podemos reconstruir nuestro relato una vez que estemos de regreso al hotel. Nuestra tarea es percibir la realidad y casi simultáneamente registrarla en el cuaderno de apuntes que es nuestra cámara. […] Una mano de seda y un ojo de lince es lo que deberíamos tener todos. No es bueno llegar a codazos y empujones, ni tampoco las fotografías deben tomarse con la ayuda de la luz del flash, por lo menos por respeto a la luz que se halla presente, aunque haya muy poca o nada.

   Lo que el fotógrafo debe intentar es alcanzar un reflejo real de lo que constituye el mundo de esa persona (externo e interno), es necesario que el sujeto del retrato esté dentro de la normalidad. Debemos respetar el ambiente que lo rodea e integrarlo al retrato, puesto que el hombre, como los animales, tiene su hábitat. […] El fotógrafo está buscando la identidad del modelo y, al mismo tiempo, tratando de lograr una expresión propia. El verdadero retrato no pone énfasis ni en lo refinado ni en lo grotesco, sino que intenta reflejar la personalidad.
Yo prefiero infinitamente aquellas fotografías pegadas unas junto a otras, que forman hileras en las vitrinas donde se hacen fotos de pasaporte, a los retratos retocados. Al menos hay algo en esos rostros que plantea un interrogante o un simple testimonio de un hecho, en lugar de la identificación poética que buscamos.

   Pero dentro del movimiento hay un momento en el cual los elementos que se mueven logran un equilibrio. La fotografía debe capturar este momento y conservar estático el equilibrio. El ojo del fotógrafo está en perpetua evaluación. Un fotógrafo puede lograr una coincidencia de líneas con tan sólo mover la cabeza una fracción de milímetro. Puede modificar perspectivas mediante una ligera flexión de las rodillas. Desplazando la cámara a mayor o menor distancia del objeto logra un detalle y éste puede ser subordinado al resto o puede subyugar al fotógrafo. Pero compone una fotografía en casi el mismo tiempo que le toma disparar el obturador, o sea a la velocidad de un acto reflejo.

   Necesitarás disparar varias -o muchas- fotos para luego poder elegir y descartar. Prestar mucha atención a cada movimiento de tus personajes es vital, y anticiparse a sus movimientos lo es más si quieres estar ahí cuando ocurra la acción. No siempre los personajes han de ser personas o animales. Objetos cotidianos también pueden contar historias.

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   Te invito a que practiques, con o sin cámara de fotos, a retratar o mirar las historias que ocurran a tu alrededor. Y la semana que viene lo comentamos si queréis en los comentarios del blog.

   El resumen de capítulos al final de la introducción: http://www.joaquincorbalan.com/blog/curso-fotografia-para-novatos-introduccion/


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