Consejos prácticos para resolver inconvenientes

Asegúrate de estar de acuerdo con tu pareja sobre cada aspecto de la boda

- Trata de reservar los servicios con tiempo, para no sentir que tienes que conformarte con segundas elecciones.
- Al elegir los proveedores, asegúrate de contar con referencias de otros clientes.
- Haz un presupuesto y respétalo. Deja siempre un 20% de reserva como fondo de contingencias, para cubrir cualquier gasto que no hayas considerado.
- Si ya sabes que vas a tener que acotar el número de invitados, resiste la tentación de gritar a los cuatro vientos que vas a casarte. Informa sólo a tus seres más queridos hasta estar segura de quién vas a invitar.
- Para armar la lista de invitados se requiere tacto, poder de negociación y compromiso. Puedes considerar invitar algunas personas a la recepción y otras luego de la cena.
- Considera invitar a los amigos que no pudieron asistir a ver la cinta de vídeo del casamiento.

Asigna a los miembros más ruidosos de la familia tareas concretas

Así se mantendrán ocupados y no podrán interferir en otras áreas.
- Considera emplear los servicios de un coordinador de bodas. Estas personas se ocupan de resolver las situaciones más estresantes, y si finalmente todo sale mal ¡ya tienes a quien culpar!
- Haz todas las reservaciones por escrito, y asegúrate de tener un recibo de todos los pagos por adelantado que realices.


¿Situación familiar complicada?

- Si hay padrastros y madrastras de por medio, asegúrate de decidir cuanto antes quien elegirás para que te entregue en el altar. Puedes sortear el problema pidiendo a un amigo cercano que de la noticia a los involucrados en lugar de exponerte a ofender a tus progenitores.
- Asegúrate de dedicar tiempo de reflexión a la distribución de los invitados por mesa, para evitar todo potencial conflicto en la fiesta. Es tradición que los padres naturales sean los que se sientan en la mesa principal, a pesar de estar separados, divorciados o vueltos a casar.
- Otro potencial terreno peligroso es el de la elección de padrinos y madrinas de boda. Asegúrate de dar a los candidatos desilusionados otro rol en el que sentirse útiles, como por ejemplo de organizadores de las despedidas de solteros.
- Por último, pero no por esto menos importante, ¡defiende tus gustos y lucha por conseguir lo que deseas!

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Fuente: Tudiscovery